Archivado en: Aventuras y desventuras... de vez en cuando
Y esta vez fui a Shijo -la zona de bares y demás- con Lubo y nuestro sensei (maestro, veterano…) de karate, a cenar a un Indio.

Un tío de lo más sencillo y agradecido
A destacar de la velada, 3 cosas.
Primero, que ha estudiado en la Universidad de Kioto (no sabéis el prestigio que le dan por aquí) y en lugar de programador, quiere ser técnico. Esto me recuerda que entre las chicas de secretaría, hay algunas que vienen de Harvard, y cosas así… que nunca entenderé (será simplemente por prestigio social?). En cualquier caso, que sepáis que ya lo han fichado y se va a vivir a Tokio. Como casi siempre, la empresa pone el piso, y él tiene planes de jubilarse ahí. No quiero preguntaros cuántos de vosotros pensáis jubilaros donde estáis por si alguna vez leen esto vuestros jefes!
Segundo, que me dio su tarjeta de presentación. Está escrita en inglés, y no por temas de multinacionales y demás... por ser cool! Vamos, que queda como de modernillo!
Y tercero, pero no menos importante: me contó que efectivamente el japonés es muy difícil, incluso para ellos. Tanto es así, que cuando quieren enviar una carta de presentación o para temas formales, tienen que estar consultando continuamente libros gramaticales de un grosor más que considerable. Con lo fácil que para nosotros escribir es.